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El mensaje que nunca respondí

 Volvé. Volvé bien, te escribí una vez. Y ojalá lo cumplas.  Y sí, te sigo amando. El mensaje que nunca respondí y ojalá no me arrepienta. 

A mi opuesto y muy parecido

Leí una vez que no es lo mismo coincidir que conectar, y lo entendí todo.  Una vez escribí en mis notas mientras te observaba: "ojalá me dejaras conocerte, ojalá me dejaras quererte, y,  ojalá te dejaras abrir. "  y ahora agrego que,  "ojalá te dejaras quererme,  porque sabes muy bien que lo harás " No voy a negar que, después de tanto tiempo, verte aquella noche me puso nerviosa. Era como si esperaras a que se apagaran las luces para permitirte ver(me). Es como si esperaras que se te subiera a la cabeza toda la cerveza para acercarte a mí. Me entristeció.  No quiero que las cosas se den así; verte cada medio siglo, encender la chispa sólo por un rato cuando me sonreías, me observas a los ojos para desvanecerte al amanecer, como si nada de esto tuviera valor.  A veces entiendo que yo me lo busqué. Entonces entiendo que los dos somos de una galaxia distinta, ni siquiera somos de la misma especie. Y es entonces que termino de entender que no puedo dejarm...
19/07/2022  Andre, no te engañes. Ya renunciaste a él hace rato.
  18/07/2022 No tengo excusas para las cosas malas que hice, me hago totalmente responsable de todo: de no ser clara con mis propios sentimientos, ni con vos. Es por eso que desde que te fuiste, no te volví a buscar. Después de las roturas ya nada es lo mismo, ni vos, ni yo. Creo que ya lo sabía(mos), pero me costó aceptar en todos estos años que, ese periodo dulce jamás volverá a ser. Ni siquiera con otras personas, porque sólo fue nuestro. Fuiste lo que siempre soñé, aunque muchas veces, los sueños sólo duran un instante (y ojalá hubiera durado un poco más). Estaba tan perdida conmigo misma, que no puedo creer que el amor se haya distorsionado tanto … me faltó tanto amor como para darme cuenta antes. Y así, con todo en contra, fuiste mi gran regalo y siempre te voy amar. Hasta siempre. pd: No tengo ganas de redactar bien. Sólo quiero vomitar estas cosas que siento.  

Amé el vértigo y lo fugaz

 Anhelo ese abrazo sincero. que te haga sentir ese palpitar que te haga sentir que lo efímero es algo tan importante como verte al despertar.   Y en ese segundo tan sólo amé, ame sólo como un niño puede amar con las manos abiertas, y las alas a punto de despegar.   Amé el vértigo, y lo fugaz, amé tus ojos destellantes y tu caminar.   Te amé por ese segundo, que pudo eclipsar toda la eternidad.

Carta 1: Ya no somos, ni seremos jamás.

Es raro escribir desde este lugar en la que ya no estas. Es raro querer decirte cosas que antes te las podría haber dicho sin problemas. Es raro hablarle a alguien que ya no sos, porque intento buscarte entre toda esa fachada y no te encuentro. No sé quién eres ahora. Me miro al espejo y tampoco me encuentro. Yo. Que ya no sé quién soy. El tiempo pasó, y he aprendido varias cosas que ya no podré contarte, porque aquellos que fuimos ya no responden nuestras preguntas. Aquellos que ocupan nuestro lugar en nuestro asiento favorito del parque ya no somos nosotros. Te estoy escribiendo desde la calma, desde este lugar desolado y triste que siempre me perteneció, desde este lugar que una vez te permití entrar. Ya nadie recordará nuestra historia. Y yo tenía razón, te miro y no sos vos. Me miro y no soy yo. A veces lloro por las cosas que ya no son, por aquellas otra que ya no serán, como nosotros dos. Todavía recuerdo lo que me escribiste una noche y cada vez que lo pienso siendo que es...

Ya no somos los mismos

  Este sabor amargo al final del beso. Ese sabor dulce al tocar tu piel Ese dolor mío de ya no verte ahí, -donde antes eras el dueño de todos mis sueños. -

Y cada uno en su orilla, sin amarnos, ajenos.

No encuentro cuál es el balance en todo esto, tampoco le encuentro el sentido de querer explorar otros rumbos sin estar lista, y lo peor es que eso hice.  Estoy del otro lado y también de este. Estoy perdida, encerrada y agobiada. Y no encuentro la diferencia.  No entiendo cómo me puedo encontrar en dos corazones diferentes. Me pierdo en unos ojos que no son míos, en unas manos que no me tocan, en una voz que no clama mi nombre. Amo sumergirme en sus sin-sentidos. Y así, en un mar de confusiones voy caminando creyendo saber a dónde voy, intentando creer en lo que digo.  En este estruendo escucho mil voces y no sé cuál es la mía.  Amo profundamente a quien me ama, amo profundamente a esta persona que me hizo daño, que me toca, me mira y clama mi nombre. Él está en aquella orilla y yo estoy en aquí, ajenos, distantes. Sin amarnos.  Yo estoy de este lado de la orilla y tú estas junto a mi. Mirando. Amándonos Todo escuece en este invierno frío pero todo cambia cuand...

Vida

Imagen
  Hace tanto tiempo que no escribo, y eso que me he sentido rota y vacía. He sentido la angustia en este tiempo en el que no me encuentro, y he sentido ese tipo de dolor que te hace conectar con todo. Con cada célula de tu cuerpo y el dolor de las hojas, las ranas, las arañas y los sauces llorones que no dejan de llorar.    Me perdí en otras bocas y en otros cuerpos vacíos, una vez más. Y una vez más lamentándome de las pequeñas pero fugaces ilusiones, que se apagan como el titilar de las estrellas en el cielo.  Una vez más siento que la vida pasa frente a mí y me paralizo, me enredo, me ato, y no salgo de este remolino incesante que no me deja vivir.    No quiero aferrarme a nada, no sé si eso es cobardía o inteligencia, porque sé que nada de esto me pertenece.   Y es que no entiendo  por qué  tanta tristeza.   

Recuerdos: capítulo 5

 Fue cuando se dio cuenta y escribió: "Los recuerdos no tienen que ser siempre dolorosos, yo lo puedo mantener vivo en mi memoria recreando una y otra vez aquellos momentos felices". -Cuando más lo recuerdo así, más feliz me puedo mantener- se dijo así misma. 

Ruptura

  De vez en cuando me encuentro tildada pensándonos, preguntándome si sigues siendo el hombre que conocí aquella mañana de sábado y quisiera hablarte de mis nuevos miedos, de mis sueños raros, de que me encuentro mirando nuestras fotos antes de dormir.    Pienso, que ya no seremos aquellas personas que fuimos en esas fotografías. A veces me consuela pensar de que las rupturas mejoran las relaciones y una vez que atravesemos esta soledad nos volveremos a elegir   Aunque tal vez tenías razón.   También puedo empezar a ver un futuro en el que ya no estás.    Hablo de ti desde la dulzura de la calma aunque es raro hablarle a alguien que ya no eres, yo, que ya no sé quién soy.   Tú y yo ya no somos nosotros, pero seguimos siéndolo en el lugar  al que voy cuando tengo frío. 

Ya no existen títulos que reflejen algo

Te imaginas caer por las torres, nadando en gritos insufribles que ya nada tienen para decir. Siento escuchar los silencios de mil fantasmas deambulando por las calles desiertas. No puedo acariciar tu pelo, ni sentir tus manos No veo más que reproducciones de una misma cara No veo la oscuridad que atenta la seguridad de nuestras almas, porque eso es único No encuentro el hilo que sigue después de esto Las mariposas siguen muriendo El monarca que vi deambular, ya no existe -Me veo y no me encuentro- El sello que marca mis muñecas,  como ley marcial. Y lo auténtico entonces,   dura un suspiro. No puedo hablar con tantas metáforas porque la tierra está temblando Y no puedo respirar y siento que alguien aquí adentro me arrastra y siento tan frió, y tan sola, y tan vacío, y tan rota, -que mi voz ya no me pertenece.- -No estás sola-, me repito. -No lo estás- escribo en mi espejo. Y sigo sin poder respirar. 

Mensaje en botella al mar

Me siento al borde del abismo y descubro que también el mar nos mira y piensa cosas, me pregunto si pensará en nuestras historias de vida, si me mira de la misma forma en que me veo yo, y si descubrió el secreto que guardan mis ojos. El aire se hace cada vez más denso, caliente y nefasto, no entiendo cómo pueden respirar con este aire, quizás a mucha gente no le cuesta pero a mí sí. Me fuerza respirar, y me cuesta avanzar en este desierto lleno de gente, pero tan vacíos. Lloro al ver mi película favorita, mis dibujos animados favoritos y mi serie preferida, y con la arena escurriéndose entre mis dedos descubro que estoy triste, pero encubro mi tristeza, prefiero estar triste sola. Hablo siempre desde un lugar frívolo, aparentando calma en medio de la tempestad, porque esta tormenta nunca termina, alejándome de mi realidad tanto como sea posible. Intento salvarme a través de estas palabras. Intento ayudarme en esta guerra interminable donde me veo naufragando entre palabr...
Perdón. Pero hay cosas que no me perdono.

A mi pequeña

No sé exactamente cómo va a seguir a partir de ahora. Vuelvo a escribir como te prometí. Hice promesas que deje de cumplir con el tiempo, y sé que estés donde estés, no estas orgullosa de mi.    Hace unos días volví a escribir   un fragmento:        “Ojalá algún día pueda escribir sobre barriletes y pájaros,          sobre el cantar del gorrión aquella madrugada          d e la calidez en la que el viento sopla sobre el mar y la hace bailar.          De cómo las hojas del árbol danzan al unísono          y de cómo la belleza está ahí, y no lo entendés.          De pronto un monarca posa sobre una flor, y otra, y otra          el barrilete no cambia de dirección y pareciera que no se mueve.          Así me siento a veces, como agua ...

Para la mujer suicida

La ceguera del rencor que curte la piel la hace frágil, quebradiza, fina, sin sostén alguno. La pared era áspera y el ladrido de aquel perro era irritante, como el sonido de la televisión. Pero un día, no importa cuál, no importa dónde, recordó la promesa que había hecho aquella niña de 4 años, un recuerdo muy vago claro está, pero lo recordó por alguna razón.   Esa niña tan pequeña se prometió una unión, aquel sueño característico de un hogar fragmentado. Una unión familiar que resultó frustrante para sus primeros años. El desengaño de un padre deshonesto, la complicidad de una traición, la humillación e inutilidad como un sentimiento, la culpabilidad como ley primera, y el amor mezclado entre todos ellos. La lealtad a la gente que amaba a pesar de todo. El fragmento de sueños que la mantenía esperanzada de que algún día todo iba a cambiar. Pero ahora, ¿Dónde está esa pequeña niña con ojos de luz, y destellos de sol? ¿Dónde está esa pequeña con rulos castaños? ¿De dónde viene ...

Sinonimia

Hay dos mujeres dentro de mí, aquella que me arrastra hasta el infierno y me susurra cosas, y la otra encadenada a una libertad que está perdida para siempre. Dicen que hay otra, más violenta como el león, con mucha sed de justicia pero aún no la conozco.  No sé quién soy cuando escribo, pero sé, que soy más yo.  No sé si alguien me entiende, pero hay tres mujeres dentro de mí, inconciliables, opuestas, y frías porque están heridas. Hay otra niña dentro de mí, que no para de gritar pero nadie la escucha. Llora en silencio y escribe para nadie. Y no me sorprende.

Suicidio

Me había enamorado de una mujer triste. La veo cruzar por la calle todas las noches y no consigue verse reflejada en cada estrella. Ella, incapaz de verse, incapaz de saberse libre, sigue caminando como un alma perdida encarcelada por sus propios muros. Le gustaba el frío y mucho más las hojas de otoño. Sufría. Sopesaban sus pensamientos. Sufría. Atosigada. Y yo lo sabía, pero nadie más. El dolor del insomnio, el color gris de sus ojeras, el peso de su espalda me hablaba y lo sentía. Le aturdía el sonido del reloj, le daba miedo el paso del tiempo y lloraba. Lloraba cada noche que no podía dormir. La podía escuchar. Le pesaban los párpados y me preguntaba ¿Esta viva o ya está muerta? Cuando la vi profundamente a los ojos puede comprender que todavía había mucha vida. Tanta vida como miedos. Muros decía yo. Muchos muros. Muchas tristezas. Muchas rajaduras. Muchas espinas. Y muchos fantasmas. ¿Cómo hago para salvarla?, siento que la estoy perdiendo. Siento como su grisácea paz se ...

Hermetismo en desgaste

“…porque el mundo ya no importa   si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero..” Quiero detenerlo todo. Me lastiman el pesar de mis párpados, el silencio de mis gritos el silencio que se convierte en silencio y el pasar del tiempo. No puedo seguir en este estado letárgico en el que me olvido,                                             no encuentro espacios en blanco ni cielos despejados, no puedo saciar mi sed de vida en medio de estos muros que yo misma construí tengo un mar invisible en mis manos llenas de inseguridades y miedos, muchos miedos, tantos como ganas que no se abren paso a corriente. Veo pasar mi vida en frente de tus parpados y no te das idea que soy una bomba de tiempo a punta de ...