Carta 1: Ya no somos, ni seremos jamás.

Es raro escribir desde este lugar en la que ya no estas. Es raro querer decirte cosas que antes te las podría haber dicho sin problemas. Es raro hablarle a alguien que ya no sos, porque intento buscarte entre toda esa fachada y no te encuentro. No sé quién eres ahora.
Me miro al espejo y tampoco me encuentro. Yo. Que ya no sé quién soy.
El tiempo pasó, y he aprendido varias cosas que ya no podré contarte, porque aquellos que fuimos ya no responden nuestras preguntas. Aquellos que ocupan nuestro lugar en nuestro asiento favorito del parque ya no somos nosotros.
Te estoy escribiendo desde la calma, desde este lugar desolado y triste que siempre me perteneció, desde este lugar que una vez te permití entrar.
Ya nadie recordará nuestra historia. Y yo tenía razón, te miro y no sos vos. Me miro y no soy yo.
A veces lloro por las cosas que ya no son, por aquellas otra que ya no serán, como nosotros dos.
Todavía recuerdo lo que me escribiste una noche y cada vez que lo pienso siendo que es verdad. - Nadie nos va amar como nosotros nos amamos-. Y de nuevo se me mojan las mejillas, los ojos, y los recuerdos, y todo mi mundo se vuelve gris.
Y deambulo por las calles como un ente, porque los días son todos cada vez más iguales desde que no estas cerca. Todo se volvió tan difícil desde que no te tengo entre mis brazos, desde que no siento tu corazón latir desde tu pecho. Desde que no puedo perderme entre tus ojos, entre tu sexo, y entre tus besos.
Y al final del día termino mirando al cielo preguntado si todo fue tan real y tan intenso como lo recuerdo. Y me pregunto una vez más, si todo terminó de verdad, ¿Por qué aún siento que te pertenezco?. Sé que aún te pertenezco. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

A mi opuesto y muy parecido