A mi opuesto y muy parecido
Leí una vez que no es lo mismo coincidir que conectar, y lo entendí todo.
Una vez escribí en mis notas mientras te observaba:
"ojalá me dejaras conocerte,
ojalá me dejaras quererte, y,
ojalá te dejaras abrir. "
y ahora agrego que,
"ojalá te dejaras quererme,
porque sabes muy bien que lo harás "
No voy a negar que, después de tanto tiempo, verte aquella noche me puso nerviosa. Era como si esperaras a que se apagaran las luces para permitirte ver(me). Es como si esperaras que se te subiera a la cabeza toda la cerveza para acercarte a mí. Me entristeció.
No quiero que las cosas se den así; verte cada medio siglo, encender la chispa sólo por un rato cuando me sonreías, me observas a los ojos para desvanecerte al amanecer, como si nada de esto tuviera valor.
A veces entiendo que yo me lo busqué.
Entonces entiendo que los dos somos de una galaxia distinta, ni siquiera somos de la misma especie.
Y es entonces que termino de entender que no puedo dejarme arrastrar por la corriente como antes:
depender de una pequeña luz que se enciende cada medio siglo y terminar en la incertidumbre. En la nada. Así, mi corazón está roto por la ambivalencia al que lo sometiste.
Todo esto está hecho para terminar en la basura, así que no te sorprendas del final.
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