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Mensaje en botella al mar

Me siento al borde del abismo y descubro que también el mar nos mira y piensa cosas, me pregunto si pensará en nuestras historias de vida, si me mira de la misma forma en que me veo yo, y si descubrió el secreto que guardan mis ojos. El aire se hace cada vez más denso, caliente y nefasto, no entiendo cómo pueden respirar con este aire, quizás a mucha gente no le cuesta pero a mí sí. Me fuerza respirar, y me cuesta avanzar en este desierto lleno de gente, pero tan vacíos. Lloro al ver mi película favorita, mis dibujos animados favoritos y mi serie preferida, y con la arena escurriéndose entre mis dedos descubro que estoy triste, pero encubro mi tristeza, prefiero estar triste sola. Hablo siempre desde un lugar frívolo, aparentando calma en medio de la tempestad, porque esta tormenta nunca termina, alejándome de mi realidad tanto como sea posible. Intento salvarme a través de estas palabras. Intento ayudarme en esta guerra interminable donde me veo naufragando entre palabr...
Perdón. Pero hay cosas que no me perdono.

A mi pequeña

No sé exactamente cómo va a seguir a partir de ahora. Vuelvo a escribir como te prometí. Hice promesas que deje de cumplir con el tiempo, y sé que estés donde estés, no estas orgullosa de mi.    Hace unos días volví a escribir   un fragmento:        “Ojalá algún día pueda escribir sobre barriletes y pájaros,          sobre el cantar del gorrión aquella madrugada          d e la calidez en la que el viento sopla sobre el mar y la hace bailar.          De cómo las hojas del árbol danzan al unísono          y de cómo la belleza está ahí, y no lo entendés.          De pronto un monarca posa sobre una flor, y otra, y otra          el barrilete no cambia de dirección y pareciera que no se mueve.          Así me siento a veces, como agua ...

Para la mujer suicida

La ceguera del rencor que curte la piel la hace frágil, quebradiza, fina, sin sostén alguno. La pared era áspera y el ladrido de aquel perro era irritante, como el sonido de la televisión. Pero un día, no importa cuál, no importa dónde, recordó la promesa que había hecho aquella niña de 4 años, un recuerdo muy vago claro está, pero lo recordó por alguna razón.   Esa niña tan pequeña se prometió una unión, aquel sueño característico de un hogar fragmentado. Una unión familiar que resultó frustrante para sus primeros años. El desengaño de un padre deshonesto, la complicidad de una traición, la humillación e inutilidad como un sentimiento, la culpabilidad como ley primera, y el amor mezclado entre todos ellos. La lealtad a la gente que amaba a pesar de todo. El fragmento de sueños que la mantenía esperanzada de que algún día todo iba a cambiar. Pero ahora, ¿Dónde está esa pequeña niña con ojos de luz, y destellos de sol? ¿Dónde está esa pequeña con rulos castaños? ¿De dónde viene ...

Sinonimia

Hay dos mujeres dentro de mí, aquella que me arrastra hasta el infierno y me susurra cosas, y la otra encadenada a una libertad que está perdida para siempre. Dicen que hay otra, más violenta como el león, con mucha sed de justicia pero aún no la conozco.  No sé quién soy cuando escribo, pero sé, que soy más yo.  No sé si alguien me entiende, pero hay tres mujeres dentro de mí, inconciliables, opuestas, y frías porque están heridas. Hay otra niña dentro de mí, que no para de gritar pero nadie la escucha. Llora en silencio y escribe para nadie. Y no me sorprende.

Suicidio

Me había enamorado de una mujer triste. La veo cruzar por la calle todas las noches y no consigue verse reflejada en cada estrella. Ella, incapaz de verse, incapaz de saberse libre, sigue caminando como un alma perdida encarcelada por sus propios muros. Le gustaba el frío y mucho más las hojas de otoño. Sufría. Sopesaban sus pensamientos. Sufría. Atosigada. Y yo lo sabía, pero nadie más. El dolor del insomnio, el color gris de sus ojeras, el peso de su espalda me hablaba y lo sentía. Le aturdía el sonido del reloj, le daba miedo el paso del tiempo y lloraba. Lloraba cada noche que no podía dormir. La podía escuchar. Le pesaban los párpados y me preguntaba ¿Esta viva o ya está muerta? Cuando la vi profundamente a los ojos puede comprender que todavía había mucha vida. Tanta vida como miedos. Muros decía yo. Muchos muros. Muchas tristezas. Muchas rajaduras. Muchas espinas. Y muchos fantasmas. ¿Cómo hago para salvarla?, siento que la estoy perdiendo. Siento como su grisácea paz se ...

Hermetismo en desgaste

“…porque el mundo ya no importa   si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero..” Quiero detenerlo todo. Me lastiman el pesar de mis párpados, el silencio de mis gritos el silencio que se convierte en silencio y el pasar del tiempo. No puedo seguir en este estado letárgico en el que me olvido,                                             no encuentro espacios en blanco ni cielos despejados, no puedo saciar mi sed de vida en medio de estos muros que yo misma construí tengo un mar invisible en mis manos llenas de inseguridades y miedos, muchos miedos, tantos como ganas que no se abren paso a corriente. Veo pasar mi vida en frente de tus parpados y no te das idea que soy una bomba de tiempo a punta de ...