¿Qué sabemos nosotros? ¿Qué vas a saber vos?



No conocemos lo bueno hasta que nos toca de cerca, ni siquiera lo malo hasta que nos vuelve a tocar lo peor.
Recuerdo que pense que la falta es lo que nos hace únicos, el foco de atención. ¿Qué sabemos nosotros lo que los ojos del otro nos piden a gritos? ¿Qué sabemos nosotros de lo que sienten los demás? Qué sabemos nosotros…
Había comenzado un día liviano, y no me sentía tan culpable, quería que esto funcionara pero arriesgar también implica no saber qué quiere el otro e intentarlo de igual forma, esa parte es la que me olvide. Tenía tanto miedo a fallar otra vez que me olvide la parte del- intentar-.
Quería que esto funcionara. Quería volver a creer en el amor verdadero y sincero. Pero el miedo a veces nos paraliza o queremos huir, esto es lo que yo hice. Hui. Y eso es lo que vos hiciste: correr en la dirección contraria como quien es siempre indiferente.
No sé si a veces soy la loca que todavía cree en el amor de verdad o la perra asustada que quiere correr cuando la quieren acariciar. Soy más veces la última. Aunque me digas que lo entendendes.
Tenía unas ganas inmensas de que me saques de estas dudas, que me liberaras de estos miedos que me condenan, pero no quiero pedir perdón, ni necesito que me perdones. A mí lo que me pasa es que perdí las razones cuando tome tus migajas de pan porque yo moría de hambre y creía que podía ser amor. No me digas que lo entendes porque, qué sabes de amor si no dejaste que el silencio te mate, que una mentira se diluya en el tiempo, que el miedo a perder te amargue la vida o que un adiós salve su vida pero destruya tu alma. Qué vas a saber de amor si no palpaste algún paladar con la punta de algún pálpito, vos que nunca temblaste si solo ese alguien estuviera cerca, vos que nunca sentiste que desaparecías cada vez que te miraba.
Qué vas a saber de amor si decís que eres capaz de matar pero nunca te suicidaste ni lamidos tus heridas al mismo tiempo. Vos que nunca robaste las manillas del reloj solo para detener el tiempo. Qué vas a saber de amor si nunca dejaste que te devore la noche por la espera de un “te amo” que nunca volvió. Qué vas a saber de amor si lo más cerca que estuviste con alguien fue frente a la obviedad. Qué vas a saber vos, si nunca repetiste su nombre como si tuvieras trastorno obsesivo compulsivo para grabártelo a fuego lento sobre tu piel. Qué vas a saber de amor si su paz no te daba tregua por la noche, si su fotografía no te calmaba, si el recuerdo de su sonrisa no iluminaba el camino día a día.
Decime qué vas a saber de amor si nunca amaste tanto a alguien como para seguir admirandolo desde lejos, sólo porque se lo merece y no esperaste nada a cambio.
Decime, qué vas a saber de amor… Así que no me digas que lo entendes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A mi opuesto y muy parecido