A mi pequeña
No sé exactamente cómo va a seguir a partir de ahora. Vuelvo a escribir como te prometí. Hice promesas que deje de cumplir con el tiempo, y sé que estés donde estés, no estas orgullosa de mi. Hace unos días volví a escribir un fragmento: “Ojalá algún día pueda escribir sobre barriletes y pájaros, sobre el cantar del gorrión aquella madrugada d e la calidez en la que el viento sopla sobre el mar y la hace bailar. De cómo las hojas del árbol danzan al unísono y de cómo la belleza está ahí, y no lo entendés. De pronto un monarca posa sobre una flor, y otra, y otra el barrilete no cambia de dirección y pareciera que no se mueve. Así me siento a veces, como agua ...