Tú, alma perdida de los cuatro vientos
Estar contigo sería como tener un pedacito de cielo, una pequeña dosis de vértigo, un beso tuyo y aquél abrazo eterno, comunicándonos por el mas allá de las palabras sin saber realmente ni que queremos decirnos. Pero me mirarás, y entonces, lo sabremos porque no hay forma más clara que una mirada pura en el centro de tu pupila. Mi alma te llama a través de las profundidades de mi esencia de aquella tristeza entumecida por tu ausencia. Y aquí tengo presente aquél olor a frutillas que desprenderá tu pelo, ¿Cómo puedo percibirlo? Nada sería más placentero que verte sonreír, por ti para todos y por mí. Vivir a la deriva sólo contigo. ¿Sabes? El éxtasis que me provocará tu mirada es lo que me hará vivir. Deseosos de aventurarnos pero incapaces de efectuarlos. Me necesitarás como yo a ti, ambos alimentándonos con la dulzura de nuestras almas. Ambas unidas enfrentando nuestros sueños. No seremos de aquellos que ...