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Mostrando entradas de abril, 2018

Errores nuestros

Supongo que las palabras quedaron en el aire, y se vaciaron con los errores que quedaron dentro, errores tuyos, errores míos. Nadie tiene la culpa, nadie lo tiene amor. ¿Quién soy yo para creer que ibas a cambiar conmigo? Fue error tuyo por no darme un papel en blanco y abrirte a mí con tus fantasmas aun sueltas. Error mío escribir donde ya estaba escrito, contar una historia tormentosa aun sabiendo hacia donde nos llevaría. No te culpo, no sé qué tanto ensucie mis palabras, no sé qué tanto me desgarre por mis errores. Y no me arrepiento, quiero que lo sepas, porque eso implicaría pensar en vos como un error, y de algo estoy segura, no fue un error quererte, no lo fue, porque disfrute lamerte las heridas cada segundo, porque aún no me sacia tu cuerpo, porque aún lo deseo, porque aún me desgarra, porque la soledad estaba en tus ojos y no lo supe hasta hoy, y porque aún te quiero.   Quién me iba a decir a mí que ibas a llegar a mi corazón entrando por la boca, pero ahora ...

Me sueño con Vida

Vivo una vida que no deseo vivirla. No quiero mentirles, me estoy haciendo daño, con las balas que vienen por dentro y no me importa. A la vida hay que mirarla a la cara me dijeron un vez, pero sólo puedo sentir que me golpea, y no quiero defenderme. No se preocupen, no siento el daño que me provoca. Solo sufro al mirarme frente al espejo en silencio. ¿Qué harían en mi lugar? He sucumbido al desespero de un latir acostumbrado a la soledad. Fantaseo con el deseo de volver a sentir que hay vida dentro de mí, y que aún puedo reír, y que aún tenga esperanzas,                                               y que aún pueda amar, A veces, pero, sólo a veces, me sueño con Vida. Pero sí, salvo una cosa, en el momen...

Volverte a encontrar

A Karina, con cariño Y con el tiempo fuimos un poco menos,  un poco más distantes,  un poco más desconocidas.  Un poco menos amigas.  Ahora te miro y no te reconozco,  me miras y no me ves. Nos fuimos sin dar la batalla,  ya no dimos lugar a las discusiones,  ni pedir disculpas mirando a los ojos.  Con el tiempo nos perdimos y nunca más nos encontramos.  Para mi suerte, porque dar la despedida  es otorgar lugar  a otra bienvenida más,  sin embargo, caminamos juntas con las manos unidas.  Mi camino no es el tuyo,  pero abro la puerta para volverte a encontrar.